El municipio de Abanilla, con una superficie de 234 Km. cuadrados, se halla situado en el sector oriental de la Región de Murcia entre los términos murcianos de Jumilla y Fortuna y los alicantinos de Pinoso, La Algueña y Orihuela.

Abanilla se encuentra situada a 28 Km de la capital y a 18 km de Orihuela, municipio alicantino con el que tradicionalmente se ha mantenido importantes flujos comerciales y laborales.

En la actualidad cuenta con unas modernas infraestructuras de carretera. En esto ha influido decisivamente el hecho de que el eje Yecla-San Javier pase por estas tierras. Además la autovía A-7 o autovía del Mediterráneo dista no más de 15 km de su núcleo central.

DATOS GEOGRÁFICOS

Debido a su enclave en el S.E. de la península ibérica, la mayor parte del municipio se corresponde con un clima semiárido y árido, de ámbito mediterráneo que se caracteriza por la escasez de precipitaciones. Las lluvias medias anuales son de 297 mm, registrándose dos épocas lluviosas: una, la más importante, en otoño; la otra, en la primavera. La sequía veraniega es casi total, las temperaturas son bastante altas. La media anual es de 19ºC, una de las más elevadas de la provincia de Murcia. La oscilación térmica es moderada, del orden de los 15ºC. La escasa altitud de Abanilla (222m sobre el nivel del mar) y la relativa cercanía del Mediterráneo, justifican estos valores, además hay que señalar que el riesgo de heladas es muy bajo.

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FLORA

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FAUNA

La escasez e irregularidad de precipitaciones y la alta termicidad determinan la existencia de una flora peculiar, propia de ambientes mediterráneos, adaptadapor lo general a condiciones de calor y sequía. No obstante, la presencia de ramblas, umbrías y afloramientos de agua permiten la existencia de distintos hábitats, entre los que podemos destacar:

En ramblas y ríos la vegetación viene dominada por el taray (Tamarix sp.), planta bien adaptada a suelos salinos y aunque son arbustivas, algunas adquieren porte arbóreo. La adelfa (Nerium oleander) es una planta muy bien adaptada a la sequía. Abundan el carrizo (Phragmites austalis), la caña (Arundo donax) y los juncos (Juncus acutus).

Nerium oleander
Nerium oleander

El paisaje más frecuente en la zona viene constituido por lomas soleadas y desprovistas de árboles. En suelos margosos y arcillosos de este tipo predomina el esparto (Stipa Tenacissima), en ocasiones como vestigio de plantaciones que fueron realizadas cuando constituía una materia prima de gran importancia para la fabricación de calzado, tejidos, cestos, serones, etc. Una planta similar, sustitutiva del esparto, es el abardín (Lygeum spartum).

Son muy abundantes las labiadas, generalmente aromáticas y representadas sobre todo por el romero y el tomillo. El romero (Rosmarinus officinalis) es utilizado como condimento y tiene numerosas aplicaciones en medicina popular. Bajo el nombre común de tomillo se acogen diversas especies de Thymus sp. empleadas también en gastronomía y en medicina.

Lygeum spartum

Otras plantas muy abundantes son la bolaga (Thymelaea hirsuta), de carácter tóxico; la conocidas comúnmente como jaras, entre las que destaca la estepa (Cistus albidus); la esparraguera (Asparagus horridus), cuyos tallos tiernos constituyen un popular alimento; el palmito (Chamaerops humilis), única palmera autóctona europea; etc.

Rosmarinus officinalis
Pinus Halepensis

La mayoría de las zonas arboladas son fruto de la repoblación, basada en una sola especie, el pino carrasco (Pinus halepensis) aunque pueden encontrarse algunos ejemplares autóctonos que han alcanzado un porte considerable, como ocurre en Balonga. Entre las gimnospermas se encuentran, además del pino carrasco, el enebro (Juniperus oxicedrus); y la sabina común (Juniperus phoenicea), que generalmente crece en fisuras rocosas; ambas son especies protegidas. La única especie representada del género Quercus es la coscoja (Quercus coccifera), cuyas bellotas, bastante amargas, han sido empleadas para alimento de ganado. Se puede contemplar esta flora en las sierras y montes de las pedanías altas de Abanilla (Sierra de Barinas, Balonga, Quibas y el Cantón).

Por último es de destacar la palmera datilera (Phoenix Dactylifera), cuyos frutos comestibles, los dátiles, son muy populares. A veces se pliegan las hojas y se las cubre con una capucha para blanquearlas y producir palmas de Semana Santa.

Entre los anfibios debe citarse la rana común (Rana perezi), habitual en charcas. De los reptiles hay que señalar el galápago leproso (Mauremys caspica) y las culebras de agua (Natrix sp.), abundantes en ramblas y en el Chícamo; también el lagarto ocelado (Lacerta lepida); y diferentes especies de lagartijas.

Mauremys caspica
Mauremys caspica
Columba palumbus
Columba palumbus

Entre las aves debemos destacar, como especies cinegéticas, la abundantísima perdiz roja (Alectoris rufa), la paloma torcaz (Columba palumbus) y la tórtola común (Streptopelia turtur).Otras aves comunes son el abejaruco (Merops apiasters), de llamativos colores; la abubilla (Upupa epops); el carbonero común (Parus major); etc.

Entre las rapaces es frecuente el mochuelo común (Athene noctua); el búho real (Bubo bubo), el cual anida en acantilados; el águila perdicera (Hieraetus fasciatus); el águila calzada (H. Pennatus); el águila real (Aquila chrysaetos); el azor (Accipiter gentilis), el cernícalo real (Falco tinnunculus); etc.

Athene Noctua
Athene Noctua
Sus scrofa
Sus scrofa

Entre los mamíferos destacan por su abundancia el conejo (Oryctolagus cuniculus) y la liebre (Lepus granatiensis). También están presentes el jabalí (Sus scrofa), el zorro (Vulpes vulpes).Se ha constatado la existencia de varios ejemplares de ardillas (Sciurus vulgaris), en el manantial de los Atienza (Balonga).

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